UESMA Esmeraldas

UESMA Esmeraldas

UNA MIRADA AL PASADO

Los Primeros Salesianos en Esmeraldas.

Los Salesianos llegan a Esmeraldas por esas circunstancias que las escribe DIOS.

Mons. Bartoluci, Obispo de Esmeraldas, hacía solicitudes al Rector Mayor de los Salesianos para que envíe sus religiosos  a tierras esmeraldeñas. Fue así como se concretó la venida de varios Salesianos a este pedacito de suelo Ecuatoriano.

La Comunidad Salesiana en Esmeraldas en un comienzo se radicó en el Colegio Sagrado Corazón; desde allí atendía a varios sectores como era el Instituto Don Bosco, la escuela de experimentación Pedagógica y el Oratorio Don Bosco del Centro de la ciudad a más de servir al Vicariato Apostólico.

En sus inicios la conformaron los Sacerdotes: Padre Pedro Moschetto Giacosa (Italiano) Padre Juan Manuel Moreno Celdrán (español) después de varios años llegarón, el Padre Rafael Bastidas (ecuatoriano), los Coadjutores Sandro Gavinelli (italiano) y Antonio García Flores (español)

Esmeraldas fue bendecida con la llegada de los Salesianos porque lograron transformar a las personas que convivían a su alrededor. Estos Misioneros de Don Bosco con su presencia educaron, evangelizaron, sembrando en el corazón de los feligreses semillas de amor; colocaron las bases de una Comunidad Religiosa diferente a las demás, que fue trascendiendo con el paso del tiempo, invadiendo con su carisma a niños, jóvenes y adultos, que una vez que los conocían no pueden alejarse de sus ambientes.

Siguiendo los pasos de Don Bosco se dedicaron a la evangelización con la Catequesis y a la formación de los futuros docentes de la provincia con  un legado que siempre se lo recordará “estén siempre alegres” sin olvidar el Sistema Preventivo AMOR, RAZÓN Y RELIGIÓN.

SDB. Francisco Sánchez, SDB. Agustín Cuji, SDB. Pedro Moschetto, Volt. Ramón Alvarado. SDB. Sandro Gavinelli. SDB. Nilo Heras. SDB. Tarsicio Sakay.

OBRA EDUCATIVA Y PASTORAL

La expansión demográfica de la ciudad y la proyección visionaria de los salesianos Padre Pedro y Padre Juan Manuel  a su vez con la Inspectoría Salesiana y el Vicariato de Esmeraldas tomaron la decisión de trasladarse al Valle San Rafael Vía  a Atacames, Sur del Cantón en el año de 1990, sin abandonar el lugar donde empezaron.

 La  Comunidad Salesiana empezó su crecimiento con  la llegada de otros Salesianos que dieron fortaleza a la obra; una nueva gestión educativa nace en el año 1992 con la creación de la Parroquia Eclesiástica y la Escuela  del mismo nombre “María Auxiliadora” con el paso del tiempo fue aumentando su infraestructura, los estamentos educativos hasta lo que ahora es la majestuosa  Unidad Educativa.

Ubicación de la primera piedra de la iglesia María Auxiliadora 1990.

Las primeras aulas de la escuela María Auxiliadora 1991.

RESEÑA HISTÓRICA DE LA UNIDAD EDUCATIVA MARÍA AUXILIADORA (UESMA)

Por pedido de la Comunidad Católica, regentada por el Señor Obispo, Monseñor Enrique Bartolucci, en la década de los ochenta arriba a esta provincia un joven sacerdote, al que se le dijo que venía a un pedacito de África, definición que no discrepó de los parámetros de la realidad y fue así que sus deseos de servir en el “Continente africano” se hicieron realidad.

Padre Pedro, hoy un nombre inmortal en la memoria de quienes tuvieron la grata satisfacción de conocerle y de toda una comunidad a la que se entregó hasta el último suspiro de su vida. Llegó a Esmeraldas para difundir la misión que recibió como un legado de su antecesor Don Bosco, que había profesado en su amada Italia y que rápidamente se extendía en todo el mundo.

Su amor por los jóvenes y la preocupación porque ellos accedieran a una mejor calidad de vida fueron los motivantes para que el día de hoy nos encontremos en este lugar. Padre Pedro llegó a ésta tierra verde y se dedicó al trabajo en el campo educativo, en el Instituto Normal Superior “Don Bosco” encargados  de la  formación de docentes y de una escuela para niños y niñas de diversos estratos sociales; acompañándolo en esta labor el Padre Juan Manuel Moreno y después de varios años poco a poco se sumaron otros sacerdotes salesianos.

Padre Pedro, un buen emisario del carisma salesiano y llevando en sus venas el amor a la juventud y con el pensamiento de que la educación es la mejor promoción social que se puede realizar en bien de la comunidad; entonces, se la debe hacer bien; y, siendo un  sacerdote de gran visión, manifestaba que Esmeraldas crecería precipitadamente, a lo que él denominaba la Nueva Esmeraldas, y en su mente vislumbró a la niñez y adolescencia de esos sectores que requerirían de un centro de enseñanza que no sólo enseñará conocimientos sino que como solía repetir: “Preparara para la vida”, que formara, “Buenos cristianos y honrados ciudadanos”.

Después de varios estudios perpetrados, la zona sur de la ciudad de Esmeraldas fue la seleccionada. Aún en la memoria de los estudiantes del Instituto Normal Superior viven los recuerdos de los años de fines de los ochenta e inicio de los noventa, cuando iban  a las mingas a limpiar el terreno para que como se rumoraba, el padrecito bueno haría una escuela. Sí, hoy es éste el lugar, el Valle de San Rafael. Cuántos habrán pensado que esos curitas estaban locos para construir una escuela en un lugar casi abandonado.

La devoción de este sacerdote por la “Auxiliadora” en verdad que era muy grande y nunca dudó en proclamar su fe y extenderla a sus discípulos. Sus estudiantes al leer los relatos de Don Bosco, sentían que este era un digno representante de él. La frase: “Ella lo ha hecho todo” quedó evidenciada cuando en el año 1992, abría las puertas a la comunidad del Valle de San Rafael, destacándose la Cooperativa de Vivienda denominada “La Tolita”,  una escuela que parecía de cuentos de hada,

¡Qué bonita esa escuelita!, se escuchaba y en verdad que era así; y es que, Padre Pedro y Padre Juan Manuel no escatimaron para ofrecer a un sector de personas marginadas, un lugar digno donde los niños podrían ser educados en saberes y en la fe.

En honor a la Santísima Virgen, Patrona de la Comunidad Salesiana, y como fue publicado en la zona principal de la institución, ésta sería conocida como la Unidad Educativa “María Auxiliadora”.

Dos maestras fueron las seleccionadas para iniciar los procesos educativos, es importante recordar que después de hacer un recorrido en la zona que apenas se asentaba; y, luego de presentar a los moradores, puerta a puerta, la oferta educativa de los salesianos, inicia la jornada académica en el mes de Mayo.

Por retrasos en la obra, niños y niñas de seis a siete años fueron recibidos y sus primeras sesiones de trabajo las hicieron en la iglesia y se denominaron las clases santas. Eran 37 pequeños y pequeñas distribuidos en el primer y segundo grado, número considerable dado el número de habitantes del sector y la ubicación de una institución fiscal, la escuela “Uruguay”. Poco tiempo después concurrieron a las aulas regulares de clase.

Marcia Solís Sánchez, docente del primer año y primera Directora de la institución, y Patricia Quiñónez Caicedo, maestra de segundo grado fueron las maestras escogidas para dar inicio a esta magnífica obra. Por trámites y otras acciones de ley en un año de voluntariado colaboraron las docentes Consuelo Calvache y Carmen Bone, siendo la segunda ratificada como docente en 1993 con los niños y las niñas que ingresaban al nuevo año escolar.

La señorita, Mercy Oliva fue la encargada de llevar los aspectos contables de la institución, la señora Ana Inlago era la responsable del aseo de la comunidad educativa y su esposo de  la seguridad, Alberto Campos.

Los primeros maestros y personal administrativo.

En 1994, para cubrir las exigencias educativas, se abre un nuevo año escolar e ingresa a la institución el profesor Carlos Ayoví, quien permanece un solo año por recibir nombramiento con partida fiscal y es así que en 1995 ingresan a la institución, las docentes Olga Vera y Martha Velasco. También los señores, Lorenzo Bone en la parte de guardianía y la señora Narcisa Vinces, en los servicios de aseo mantenimiento de la comunidad y como secretaria la señorita Jessica Angulo.

Al constituirse la escuela primaria en seis años se unen a esta noble misión, el profesor Tito Gómez en 1996, la docente Patricia Quintero para atender a los niños de jardín, transcurría el año de 1997 y María Alcívar para la escuela primaria. Después varios años, en la parte contable se suma la Sra. Silene Castillo

Con la favorable aceptación de la comunidad en 1998 y con el avance de los estudiantes hacia nuevos niveles educativos se apertura la sección Básica y pasan a formar parte de la institución los siguientes docentes:

Marco Polo en el área de Computación, Francisco Figueroa en el área de Matemáticas, CC.NN, Roxana Estupiñán; en el EE.SS, Cecilia Montesdeoca; Inglés, Carolina Torres, maestras y maestros de grado a cargo pasan a la sección básica e ingresan docentes como Verónica García, Lourdes Angulo con grado a cargo.  Y como rector del colegio el Lcdo. Walter Veliz quien ocupó el cargo del primer rector de la institución.

Con el boom de la migración a países europeos un grupo considerado de docentes de la institución renuncian a su labor educativa partiendo las primeras docentes (Marcia, Patricia, Olga,  Martha, Jessica (secretaria) y Tito). Situación que favoreció el acceso a nuevos docentes, siendo notable destacar la aceptación de la institución por la comunidad por lo que se incrementan los paralelos a dos aulas.

Es importante resaltar que al inaugurarse la primera biblioteca de la institución, se la llamó Enrique Bartolucci en honor al Obispo de la provincia de Esmeraldas, quien había fallecido por esa temporada.

La institución crecía por las gestiones de los padres salesianos Pedro y Juan Manuel, quienes tocaban puertas a diversas entidades europeas para realizar mejores en la Unidad Educativa Salesiana “María Auxiliadora”, y así presentar a la comunidad que la constituían familias de bajos recursos (en ese entonces) una hermosa infraestructura donde los niños y las niñas tuviesen un lugar digno donde educarse, padre Pedro siempre manifestaba que se debía dignificar a las personas sin importar su índole.

Desde 1992, la Unidad Educativa Salesiana “María Auxiliadora”, ha estado bajo la guía de los sacerdotes salesianos, quienes se han preocupado de imprimir en docentes y estudiantado los principios de la comunidad salesiana o los preceptos de Don Bosco, su carisma y sobre todo el Sistema Preventivo.

Dos dolorosos hechos empañaron la alegría de la UESMA, el fallecimiento trágico de uno de sus pequeños a las puertas de la institución (1997) y el fallecimiento del fundador de nuestro fundador.  La institución agradece la dirección espiritual que nos dieron los sacerdotes salesianos, sacerdotes como: Padre Agustín, Padre Nilo, Padre Edwin, Padre Orestes, Padre Marcelo y hoy bajo la responsabilidad del rectorado el Padre Juan Francisco.

Así mismo, personal laico hasta el 2014, dirigió a la Unidad Educativa entre ellos se puede nombrar a: Marcia Solís, Olga Vera, Walter Quiñónez, Francisco Figueroa, Cecilia Montesdeoca, Carolina Torres.

En la actualidad esta institución se encuentra en un alto nivel de aceptación de la comunidad de la provincia de Esmeraldas, de los 37 pequeños y pequeñas de los inicios de la jornada académica se nos han multiplicado y ahora suman más de 3000, el campo fue regado y la cosecha es rica.

Cosecha tan rica que nos ha permitido crecer tanto en infraestructura, docentes y personal en general; un largo camino recorrido,  tan rico que hoy nos invita a celebrar veinticinco años de vida al servicio de toda una niñez, adolescencia y juventud esmeraldeña.

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